Los miedos, las mañas y los traumas
Días como hoy, donde me abruman los pensamientos sobre mi futuro, suelen terminar en miedos y llantos.
Hace poco una persona que tengo muy cerca... o sea Maru, la persona que me cuida desde hace unos años, me conto que cerca de fin de año se va a ir y me va a dejar sola por unos meses. Es curioso cómo se dio todo con ella, fue como encontrar una aguja en un pajar realmente. Siento que a veces nos necesitamos la una a la otra. Esta situación me pone muy nerviosa, soy una persona que no puede vivir sola, siempre me hace falta alguien que al menos todos los días este pendiente de mí, hago cosas malas, descuidadas y hasta peligrosas. Parce una broma, y tuve la mala suerte de que muchas personas en mi vida nunca lo entendieron. No saben lo problemática que es mi cabeza, las cosas que me hace hacer o las decisiones peligrosas a las que me llevo. Por eso Maru siempre está ahí, para cuidarme. Ella se hizo cargo de mi cuando, cuando la única persona que tenía cerca decidió irse. Me gustaría que alguna vez entendiera lo que es no tener a nadie, y lo más importante no tener una familia que te cuide en esos momentos. Cuando no hay nadie ni nada, simplemente pasa lo peor, pero no se ve, porque no hay nadie que observe esos momentos.
No sé si comparten conmigo este pensamiento, pero hay ciertas vivencias y acciones en la vida, que se dan por primera vez. Por ejemplo, un amor, la primera vez que alguien te cuido, el sexo, etc, creo que me explico. Bueno, esos momentos en mi caso dejaron marcas muy profundas, son cosas que guardo y le dieron forma a mi personalidad. Tuve un poco más de mala suerte que buena, en esas vivencias. Y me dejaron marcas negativas en mi persona. Pero también tuve buenas, las cuales me hicieron ser como soy hoy. Así como un lindo momento se transforma en un hermoso recuerdo, las cosas malas que me pasaron se transformaron en malos traumas.
Este año va a ser el peor en cuando desafíos. Desafíos planteados por terceros, que creen saber que es lo mejor para mí. Nada de lo que me quieren obligar a hacer es algo que quiera o me sienta cómoda. Pero insisten tanto, y de forma cruel que ya no sé cómo decir que NO.
Casi todos los meses tengo controles, y es una situación horrible, donde me expongo mucho. Esos controles son en un neuropsiquiátrico, si... donde están las personas locas o muy enfermas de la cabeza. Cada vez que me toca ir me pongo mi histérica y nerviosa, llena de miedo. Me paso de “descompensarme” en pleno control. Me da un ataque de psicosis o histeria o ambas, donde me descontrolo y me pongo muy mal. A veces termino en una pequeña internación hasta que esté bien y otras por suerte solo me inyectan esos “calmantes”, que no son más que antipsicóticos, o como ellos los llaman “Neurolépticos”. La parte donde más me pongo nerviosa es cuando tocan mis heridas. Son las heridas que quedaron en mi cuerpo, como las que me hago en los brazos o manos. Pero la principal es la de mi garganta, algo que destruí, cada vez que me tocan o examinan siento un dolor insoportable, es una invasión a mi cuerpo terrible.
Hace mucho tiempo que no salgo de mi departamento, y por eso hablaba de los desafíos que me imponen... Ya pasaron meses que me intentan, aunque sea hacer salir a la esquina, o comprar algo en una panadería cercana, obviamente estando acompañada, pero no puedo... es increíble que ni siquiera eso pueda hacer. Y dentro de poco me toca hacer rehabilitación, con una fonoaudióloga. Seguramente diga que no, o arme un escándalo con tal de que me dejen tranquila.
Hasta el día de hoy creo que mi comportamiento es el correcto, pero siempre me quedan dudas... ¿Los médicos serán los que tienen la razón? ¿O vivir como a mí me gusta es la correcta?... Y dirán... Constanza, dale pelota a ellos que son los que más saben... Y no, no es así. Quiero hacer las cosas a mi manera. Esto está muy anclado a un pensamiento que tengo. Suena horrible, y nadie lo quiere escuchar. Muy dentro mío, siento que me queda poco tiempo, esto lo repito una y otra vez, pero nadie me cree. No se trata de matarme o algo así. Es la sensación de que se termina todo, y ya está. A veces me tranquiliza saberlo. Tantas personas para volver a ver...
Últimamente me enfrento a muchos dilemas, los cuales suelen ser creados e influenciados por otras personas. Criticas, ordenes, decirme que hacer, controlarme, opinar de manera injusta, etc. Y me hacen plantear mi comportamiento, me hacen pensar durante mucho tiempo si lo que hago está bien, o si lo que QUIERO está bien. Normalmente lo escondo, pongo una sonrisa y lo acepto. Pero me genera mucho enojo, por la simple razón de que les hago caso y dejo que me controlonen. Gran parte de mi vida fue y es así. Darles la razón, aceptarlo y seguir el camino que me marcan. Es verdad que necesito personas que me pongan un freno en ciertos momentos, no sé... no se siente correcto.
Siempre que me agarran estos “bajones”, pienso en mi papá. Es loco que las personas que los tienen no sepan valorar lo que realmente son. Si tan solo se sentara a hablar en serio, y preguntarles a ellos tantas cosas... jajajaja... Como te extraño, es algo que me pone tan, pero tan triste esto. Realmente me haces falta un montón. Tantas cosas que me gustaría mostrarte. Dios... te amo.
Si alguien alguna vez me preguntara “¿Cuál es el dolor que te gustaría que te sacara?” ... seria ese, el dolor intenso que tengo sobre mi Papá.
