Enigma



Me muerdo la lengua, para que esas palabras agitadas no escapen. 

Siento el sabor metálico, de la sangre brotando en mi garganta... ¿Parecido al cobre? 

Son espinas venenosas y filosas. 

Un peso por tus pensamientos dicen... 

Jamás podría costear el valor de esas palabras enterradas en lo profundo. 

Condenada al silencio, sin nada que decir... 

Aunque pudiera, el dolor lo impediría, las espinas hicieron bien su trabajo. 

Consecuencias de malas acciones, que me mostraron un mundo silencioso y monocromático. 

Un final sin explicación, sepultada en una tumba sin nombre, donde solo representara un mal recuerdo. 

En esta espera, como un reloj de arena, me voy apagando de a poco, por todo lo que nunca voy a poder decir. 

Gritando en silencio, mis labios se mueven, pero no emiten ningún sonido. 

Intento arrancarme el pelo... mientras los años pasan 

Voy envejeciendo de a poco. Por dentro soy una niña, atrapada en este cuerpo que se apaga. 

Mi organismo está cansado, ya no ansia más música. 

Mis pulmones duelen y se llenan de dudas, aprisionados por la angustia. 

Cada día, es solo un día más. 

Las palabras se pierden, y solo me conformo con que alguien, las encuentre algún día. 

No lo entiendo... este proceso de manotear el aire solo por supervivencia, debería ser el final. 

Pero aun sigo acá.

Entradas populares de este blog

Sinfonía agridulce

Transigir

Géminis