Oleilu



¿Parecía una persona amable?. 

Pero detrás se observan alas con vestigios de azufre. 

Bajo sus pies encontraste calaveras, tanto de reyes como de mendigos. 

Un sendero de monedas doradas, que conducen... ¿al infierno?. 

Claro, esa moneda que sostiene en su mano es solo una carnada. 

Cuidado... el mal llega con una sonrisa amable. 

 

Así es como alguien fue lanzado a la guarida de muchos leones. Con sus manos atadas, porque se negó a idolatrar a un rey. En su lugar opto por rezar a Dios. 

A pesar del hambre insaciable de esos leones, ellos no atacaron, ya que tenían sus bocas selladas. 

Ese alguien, fue encontrado sano y salvo al día siguiente. 

 

Voy a hacer el bien sin importar lo que pase. No importa cuánto sufrimiento justificado e injustificado padezca, sin importar mi inocencia. Nunca voy a perder esa fe por hacer el bien. 

 

Hay una versión mía que no podía parar de dar, porque sentirse necesitada se sentía como ser amada. Le dije que sí a todo, arreglé los problemas de todos y nunca pedí nada a cambio. Pensaba que, si era lo suficientemente útil, finalmente le importaría a la gente. Así que seguí dando hasta que no te quedó nada. 

Dije 'Estoy bien' cuando me estaba ahogando, porque admitir que necesitaba ayuda se sentía como admitir que no valía la pena tenerme cerca. La gente se acostumbró a que no tuvieras necesidades. Dejaron de preguntarme si estaba bien porque nunca dije que no lo estabas. Esa fortaleza se convirtió en su excusa para nunca fijarme en  misma. 

Ahora me aterra que, si dejara de ser la solución de todos, se den cuenta de que no vale la pena tenerme cerca. Esa es la mentira que vivir durante muchos años. No tengo que ganarme el amor agotándote. Me gustaría que me cuiden también. 

 

Cuidado, que esa persona que parece estar rota, que no vale nada y que llora en silencio. Puede ser tu amigo o amiga más leal cuando más lo necesites. 

Entradas populares de este blog

Sinfonía agridulce

Transigir

Géminis