Dendritas
Hace un rato termine de ver un capítulo de una serie que me gusta bastante, y me empujo a escribir un rato. Me pasa de que necesito ver desde la perspectiva de tercera persona lo que soy, ya que mi realidad esta sesgada por los altibajos constantes.
Lastimar a otra persona, para mi es el equivalente a un castigo de muerte. Cada una de ellas es hermosa, tanto las almas buenas como malas. Todas merecen ser escuchadas y entendidas, nadie saber lo que esa persona paso en su vida. Por supuesto obviando a quienes ya están contaminados al 100%, pero considero que esas ya no son personas, así que no están incluidas en este sentimiento.
A lo largo de mi vida he expulsado a muchas de estas personas, les deje de hablar, no volví a responderles, las bloquee, etc. Casi en su totalidad lo hice porque tenía una razón, o mejor dicho... me dieron una razón. Y preferí ser yo la que cortaba esa unión. Unas muy poquitas las quite de mi vida simplemente “por las dudas”. Y por las dudas significa miedo. Se que dé a poquito fui drenando parte de su vida, y por más que me quieran con gran afecto, no voy a cambiar. Simplemente no puedo.
Mi cabeza no tiene una guerra constante, son más bien batallas. Absolutamente todas esas batallas las pierdo. Intente de muchas maneras cambiar mi visión sobre lo que tengo, pero en los últimos años me di cuenta de que no importa lo que haga, siempre voy a perder.
Algo ilegal que hice durante todo este tiempo, es mostrar mi parte “alegre”, a todas las personas que conocí. Nunca muestro la parte “triste”, porque no me gusta que la vean. El error estrepitoso de esto es que mantengo amistades o cercanías con personas que esperan que sea así siempre, o que por lo menos no entienden cuando nos divertimos por días... a de repente, dejo de responder sus mensajes, no mantengo más contacto, mis palabras dejan de ser cálidas, dejo de estar presente cuando me necesitan... dejo de ser esa amiga que llena un espacio particular en sus vidas.
Lo triste es que, a lo largo de mi existencia mortal, la gran, GRAN mayoría me demostró esto. Una vez que mi parte maniática desaparece, y la otra toma el control... ya no soy divertida, no soy útil, no soy de fiar. Esto me molesta mucho, porque me gustaría que me entendieran un poquito mejor. Pero no puedo pedir eso si siempre me estoy escondiendo. Si, la gran mayoría se va a ir, pero encontré personas que se quedaron.
Lo doblemente triste de esto, es que esas personas que se quedan sufren mis periodos más que yo. Me resulta cruel hacerles pasar esto. Por eso siempre me resguardo en una zona segura, donde me vean solo cuando estoy bien, y cierro la puerta cuando estoy mal. Además de mantener cierta distancia en el contacto. Obvio que esto último también esta influido por todas las malas vivencias que tuve. Desde ser objeto de burla, amenazas y persecuciones internautas. Pasando por la violencia física que a veces fue ejercida contra mi cuerpo, para intentar controlar mis ataques. Y finalmente llegando a algo que quería con mucha fuerza, pero que resulto ser una de mis peores experiencias... El amor, donde me usaron y descartaron un poco tiempo. Honestamente todas estas cuestiones nunca las supere. Nadie me dijo como debía hacerlo, ni tampoco tuve a quien acudir en su momento. Así que dejaron grandes heridas en mí.
Si hay algo que me causa mucha estrés y nervios es cuando estoy en mi periodo maniaco, ya que suelo hacer cosas de forma muy acelerada y sin medir consecuencias. Y esto se refleja luego, cuando la otra persona con la que compartí ese momento espera que me comporte así siempre. Pero no, chocan con el otro extremo, y no soy capaz de lidiar con esa desilusión que sienten. Ni la Constanza maniática es la original, ni la Constanza depresiva lo es. Son dos mentes que conviven en el mismo cuerpo. Una ama hacer algo y la otra lo odia.
Tampoco encuentro la forma de contar lo que me pasa a los demás, no sé si hacerlo de forma seria, hacerlo de forma divertida y chistosa, hacerlo de forma irónica... NO LO SÉ. ¿Como hago para decirle a una persona cercana, que quiero morir, si el día anterior nos la pasamos genial? ¿Como explico que tome un frasco entero de pastillas para suicidarme, si la semana anterior hablábamos del futuro? ¿Como le explico que escucho y veo cosas que no existen? ¿Como le hago entender que cuando estoy tirada en la cama sin poder moverme, sus palabras de aliento no van a cambiar nada? ¿Como hago para decirle te odio, cuando hace apenas unas horas le dije te amo?
Pero también quiero marcar, que hay personas que hasta el día de hoy me acompañaron. Algo que me dibuja una sonrisa enorme en mi rostro, es cuando salgo de mi pozo depresivo, que puede durar días, semanas o meses. Y retomo la conversación con esas personas, y es como que nada hubiera pasado. Me saludan con un cariño enorme, como si me estuvieran esperando alegremente, listos para seguir con la aventura. Creo que eso se llama entendimiento, o sea... ¿Me entienden? Creo que sí.
Aunque tengo ese miedo gigante, esa espina que siempre me dicen “Cuidado, los vas a lastimar”.
Me gustaría decirles a esas personas que están y no me abandonan. GRACIAS, ustedes saben quiénes son. Y pedirles perdón una vez más, por dejarlos hablando solos, por no jugar cuando están listos para hacerlo, o no decirles lo mucho que los quiero. Perdón por pagarles con silencio. Los quiero.
