Fika






Hace unos días paso una de las fechas que más inquieta me pone, fue mi cumpleaños. Y eso me hizo pensar lo mucho que fui cambiando a lo largo de los años y como terminé hoy en día. Así que por alguna razón me puse a ordenar unas fotos, e hice un collage en un orden cronológico... Mas o menos jajajjaja

Me gustaría decir que no es algo de mi agrado que las personas me feliciten por el día de mi nacimiento, pero aun así lo necesito, al final del día lo veo y disfruto. Saber que ahí fuera hay humanos que me quieren y me recuerdan. Eso es lo más importante, el recordarme, saber que esa fecha vine al mundo y bueno... es lindo.

Pero, como me va pasando año tras año, cada vez son menos quienes me saluda o lo recuerdan. Y este fue de lo más triste, me sobran dedos de una mano para contar quienes me saludaron. Prácticamente fui olvidada por la mayoría ese día, y honestamente me dolió. Porque soy la primera en recordar esas fechas y saludar a cada persona en su día... Creo que tengo que dejar de esperar que los demás se comporten como lo hago yo.

Esta fecha la uso para recordar lo que fui y en lo que me trasformé hoy. Si bien pase cosas malas, feas y horribles en mi crecimiento, también pase cosas hermosas. Fui feliz en algún punto, y hoy miro esos recuerdos con bastantes celos.

La pregunta que siempre está latiendo en mi cerebro es: ¿Qué fue lo que me paso? ¿La enfermedad mental con la que convivo me termino ganando? ¿O solo es un proceso de lo que me tenía preparado la vida? Mi respuesta es siempre la misma, año tras año me voy deteriorando mentalmente, dejo de crecer y lo más loco es que deje de madurar hace mucho tiempo.

Aunque también pienso que esta locura bipolar que tengo solo acentuó lo que ya era antes. No me gustaba salir, ni tomar alcohol, ni nada de eso que normalmente hacen las personas más jóvenes. Me gustaba quedarme en la casa de una amiga, conversar en la mesa y ver una película. O quedarme sola leyendo algún libro, a la par de escribir mis propias memorias.

Nunca fui de crear vínculos rápidos con alguien, ni de muchas amigas. Era lo justo, y las personas que conocí por casualidad, fueron el resultado de un efecto derrame de las relaciones que tenía mi mejor amiga o su familia.

Hoy no me veo capaz de hacer ni el 5% de lo que hacía antes. Vivo encerrada, con fobia social y un cerebro bipolar que me tiene al límite todos los días. No si voy a estar radiante o voy a ser un ancla que se hunde en lo más profundo. Aprendí a vivir sola, sin nadie cerca. Aunque también es medio mentiroso, porque dependo de una persona que me cuida todos los días. Pasaron los años, pero por el contrario de la norma, tengo menos responsabilidades... o, mejor dicho, no las puedo afrontar, ni vivir como una persona normal de mi edad.

Tantas pastillas tomo, que hay días en los que simplemente no quiero despertarme ni para ir al baño. Esas pastillas se apoderaron de mi cuerpo y cerebro, terminan siendo ellas quienes tomas las decisiones. Solo queda algunos residuos de la vieja Constanza. Hoy soy esto, y vivo con pensamientos difíciles de digerir.

Tantas drogas que me administran, supuestamente para mi bien. Pero YO las veo como un veneno leve y lento, que me va llevando a un final amargo.

Las personas más normales nunca van a entender el sentimiento de que se te acaba el tiempo, y no vas a llegar más lejos que esto. Uno o dos años me sobran, y lo sé desde hace mucho. Los médicos lo identifican como un comportamiento suicida, y no logran ver más allá de eso. No lo es, es simplemente lo que el cuerpo mío quiere y ve. Solo me está avisando con tiempo, nada más.

No se olviden de saludar a sus familiares, amigos, etc., para estas fechas únicas del año. Parece una tontera, pero es importante. Hasta las personas que te digan que no les gusta que las feliciten por su cumpleaños jajajaja, esas en especial son las que más lo atesoran.

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